Sorry, you need to enable JavaScript to visit this website.
Reading Time:
2
Minute(S)

“Debería llover en marzo o abril, pero no ha ocurrido", explica el agricultor Hoàng Mạnh Thu, moviendo su cabeza mientras camina a lo largo de las largas líneas de las plantas de café.

Arriba, un implacable sol sube hacia su cenit, abajo, el terreno seco luciendo patrones de grietas.

Vietnam ha atravesado su peor sequía en 30 años y se espera que estas difíciles condiciones continúen.

El centro nacional de meteorología del país reportó que el año pasado algunas áreas recibieron una lluvia 86% menor que el año previo. En la región del señor Thu, uno de cada cinco reservorios usados para irrigación se ha secado.

El agricultor de café solía ser capaz de ocuparse de sus cinco hectáreas de plantaciones de café con dos pozos. "Ahora, cinco pozos no pueden proveer suficiente agua", dice.

Un gran problema

Vietnam es el segundo mayor productor de café en el mundo después de Brasil y 2.6 millones de sus habitantes dependen de ésta industria para su subsistencia. La mayor parte del café crece en el Altiplano Central, donde la agricultura utiliza alrededor del 96% del agua consumida en la región.

Al igual que la sequía, el cambio climático y el uso del agua para la irrigación significan que la escasez de agua es un problema creciente. Esto se agrava por el hecho de que los agricultores están, sin querer, usando mucha más agua que la requerida.

 
 

Un estudio cofinanciado por Nestlé halló que los agricultores de café usaron 60% más agua de la necesaria durante la temporada de sequía.

Una solución simple

La mayor parte del café está creciendo en pequeños minifundios de dos a tres acres. Eso significa que las técnicas de administración a gran escala están descartadas. Entonces se requiere algo barato y fácil para ayudar a los agricultores a tener un mejor entendimiento de la cantidad de agua que ellos deberían usar.

Es muy difícil conseguir soluciones baratas y fáciles que sean verdaderamente efectivas. Sin embargo, en este caso, eso es justo lo que se ha encontrado con la ayuda de los asesores agrícolas locales de Nestlé.

¿Las herramientas esenciales? Una botella de agua y una lata de leche condensada.

Al enterrar una botella plástica boca abajo en el suelo y observar sus niveles de condensación en el interior, un caficultor puede medir la cantidad de agua en el suelo. Cuando las gotas escasean, sabe que ha llegado el momento de regar por primera vez durante la estación seca.

Herramientas esenciales: una botella de agua y una lata de leche condensada

Después del riego, el caficultor puede usar latas vacías de leche condensada para medir la cantidad de agua de lluvia que reciben sus árboles. Por ejemplo, si una lata de leche condensada estándar está llena de agua de lluvia hasta la sexta parte, entonces el agricultor sabe que los árboles cercanos han recibido cerca de 100 litros de agua. Entonces, los niveles de irrigación pueden ser ajustados como corresponde.

"La botella y la lata funcionan", dice Pham Phu Ngoc, el director local del equipo Agri-Service de Nestlé. "Es más efectivo que usar herramientas más complicadas que podrían ser demasiado científicas para que sean dominadas por los agricultores".

Los caficultores de Vietnam habían estado usando entre 700 y 1000 litros de agua por árbol para regar, explica Pham Phu Ngoc, pero ahora ellos logran la misma producción de café usando sólo entre 300 y 400 litros, logrando así un ahorro de agua superior al 50% en muchos casos).

Red de agricultores

Ngoc ha contribuido a expandir esta idea entre la 'Farmer Connect' network, los casi 20.000 cultivadores que suministran café a Nestlé directamente.

La botella y la lata funcionan. Son mucho mas efectivas que utilizar herramientas mucho mas complicadas que puden ser muy avanzadas para que sean dominadas por los agricultores.Pham Phu Ngoc, Director Local del equipo de servicios agriculas para Nestlé.

Mientras los agricultores de países más desarrollados pueden emplear tácticas más sofisticadas para reducir el uso de agua, las actividades y la formación de base son efectivas en el Vietnam rural. La lata de leche condensada y la botella de plástico son buenos ejemplos de objetos cotidianos que pueden ser utilizados fácilmente y tener un impacto significativo.

Hoàng Mạnh Thu, que estuvo luchando para conseguir suficiente agua de cinco pozos distintos, es uno de los muchos beneficiados. Desde la adopción de la técnica, su producción ha aumentado más de 10% al mismo tiempo que ha reducido significativamente el uso del agua. El señor Thu dijo que el método gratuito de revisar la botella le ha ahorrado un tercio en fertilizantes y la mitad de los costes en mano de obra, electricidad y combustible.

Nestlé promueve más directrices generales sobre la conservación del agua a su Farmer Connect network en Vietnam, a través de las Mejores Prácticas Agrícolas de Nescafé desarrolladas con la ONG Rainforest Alliance [ONG Alianza para Bosques], la cual forma parte del Plan global Nescafé.

Al trabajar con la Agencia Suiza para Desarrollo y Cooperación, la compañía también está ayudando a difundir las técnicas de ahorro hídrico a los caficultores más allá de sus propias redes de suministros.

"La botella y la lata son herramientas sencillas para calcular el contenido de humedad en la tierra", dice Carlo Galli, Gerente Técnico de Recursos Hídricos de Nestlé en la sede de la compañía en Suiza. "Este caso en Vietnam no se trata de alta tecnología, sino principalmente de sentido común y hacer cosas sencillas".